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Mesa Redonda Smart Health

11de junio 2020

Smart Health: afrontando los desafíos de la salud del siglo XXI

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Smart Health se refiere al desarrollo de soluciones inteligentes para mejorar el manejo de la salud. Se espera que los productos y servicios de Smart Health conduzcan a una atención médica más rápida, mejor y más personalizada con mejores resultados de salud y un mejor bienestar. Los desarrollos digitales y biotecnológicos en áreas como análisis de datos de salud, inteligencia artificial, computación en la nube, dispositivos móviles y portátiles, tecnología de sensores, robótica, realidad aumentada y virtual, biología sintética, impresión 3D y nanotecnología impulsan la cadena de valor de Smart Health.

Esta jornada, organizada juntamente con la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN), quiere explorar este nuevo campo, que será sin duda de gran importancia en el futuro de la medicina.

PROGRAMA

Luis Pareras – El futuro de la medicina

José Perez – Tecnologías híbridas en Medicina

Javier de Oca – Uso de procesamiento de lenguaje en investigación clínica

Francesc Mitjans – Tecnologías para la mejora de la salud

Carmen Ruiz-Villar – Regulación: barrera u oportunidad

 

 

 

INSCRIPCIÓN A LA JORNADA


Maria José Alonso, miembro del comité coordinador de Nanomed Spain opina sobre la vacuna para combatir la COVID19

La investigadora forma parte de un proyecto consorciado, trabaja en un nanovehículo que llevará ARN a las células para que el propio organismo produzca el antígeno

María José Alonso, retratada este martes en las instalaciones del CiMUS, en Santiago – MIGUEL MUÑIZ (Fuente: ABC)

«Llevamos un mes trabajando sin saber lo que es un fin de semana ni un día de vacaciones», relata la catedrática de Farmacia María José Alonso, investigadora principal en el CiMUS de la Universidad de Santiago de Compostela e integrante de la Academia Nacional de Medicina de Estados Unidos. Al frente de un laboratorio que ha sido pionero en hallazgos en tecnología farmacéutica y nanomedicina, ahora se ha embarcado con su equipo en la búsqueda de una vacuna para frenar el Covid-19. Un esfuerzo conjunto, consorciado, que lidera el IDIBAPS catalán y en el que colaboran también el Centro Nacional de Biotecnología (CSIC), la Universidad Pompeu Fabra, la Universidad de Barcelona, el Instituto de Recerca Biomédica de Barcelona y la Universidad libre de Bruselas; y está financiado por la Generalitat de Catalunya y el Instituto de Salud Carlos III.

¿Qué tipo de vacuna persiguen y cuál es su contribución?

Es la última tendencia en vacunas. Se basan en que, en lugar de administrar el antígeno al paciente, administramos el ARN mensajero, que contiene la información genética para que nuestro organismo produzca la vacuna, el antígeno. Para que eso ocurra, ese ARN mensajero tiene que entrar en las células del organismo. Nosotros lo que hacemos es empaquetar ese ARN mensajero, incluirlo en un nanovehículo que, tras su inyección, lo va a transportar al interior de la célula y allí le transmite la información genética para que produzca el antígeno, frente al cual el organismo va a reaccionar con una respuesta inmune.

¿Cuál es la ventaja?

Las ventajas que se le presumen a este tipo de vacunas es que la producción masiva es relativamente sencilla y previsiblemente van a dar lugar a respuestas duraderas.

¿En qué consiste el nanovehículo?

Unos «partners» están enfrascados en diseñar el ARN, que se hace con inteligencia artificial y simulación computacional. Como no tenemos el ARN de verdad, utilizamos un ARN modelo. Estamos diseñando nanopartículas que puedan ser fabricables a más escala, que sean estables y que tengan unas características adecuadas para la internalización en las células y la liberación del ARN. El vehículo está constituido por ARN, lípidos y proteínas. Es como si hiciésemos una especie de virus artificial.

¿Con qué horizonte trabajan?

Contamos que de aquí a seis meses podamos saber un poco la respuesta en animales, la preclínica. A partir de ahí, tomar la decisión de si hacemos el salto de escala y los ensayos clínicos.

Hay una intensa carrera en todo el mundo por anticiparse con la vacuna. Ser los primeros tendrá premio. ¿Cómo se conjuga esta premura con procesos tan complejos?

Es una carrera de fondo. El mensaje del Ministerio de Sanidad es que compartamos la información, lo cual me parece muy acertado. Que estemos al corriente unos de lo que hacen otros, e intentar avanzar lo más rápido posible. Quizás no haya un premiado, sino que haya varios. Quizás no haya un ganador, sino que haya varios ganadores. Eso sería lo más probable.

En estos momentos hay lanzadas múltiples líneas de investigación.

Sí, incluso en Galicia hay tres prototipos de vacuna. En Barcelona al menos hay tres, en Madrid también hay varios. Son de diferente dimensión y aproximación pero el esfuerzo es muy grande. En España, en particular, se está esforzando la gente muchísimo.

Lejos de estorbarse, discurren en paralelo hacia un objetivo común.

Desde luego, estorbarnos, no. Que colaboremos más o menos, va a depender de los grupos. En mi afán está el compartir información y colaborar lo más que pueda.

Lógicamente, consideran que su investigación es prometedora.

Los que lo presentamos, este consorcio, llevamos trabajando ya varios años en otra vacuna también de tipo ARN, para el Sida. No partimos de la nada, sino que somos un consorcio que además estamos acostumbrados a trabajar conjuntamente.

¿Cuándo cree que dispondremos de la ansiada vacuna?

Basándonos en el esfuerzo a nivel multinacional, pensando que tenemos más de 100 prototipos de vacunas en ensayos preclínicos y una docena en ensayos clínicos, quiero ser positiva; quiero pensar que en el plazo de un año, un año y medio la podamos tener. Para este invierno lo dudo mucho. Sería una lotería. Es posible pero sería algo bastante excepcional. Los chinos van ya en fase 2, hay que pasar a la fase 3. Quizás si en la fase 3, de desarrollo, el personal sanitario y algunos grupos de riesgo puedan empezar ya a probar la vacuna y a inmunizarse, sería un gran paso. Quizás haya algo para este invierno, pero no de forma masiva, para todo el mundo.

¿Siente que ha sido necesaria la pandemia para que la sociedad acuda a ustedes en busca de un salvavidas?

Todos los Gobiernos están invirtiendo muchísimo en ciencia y creo que es una buena llamada al mundo, y en particular a nuestro país. A veces todavía oímos a gente en la calle que dice: «Ya investigan otros». Claro, si ya investigan otros nos encontramos con problema de este tipo. Estoy satisfecha con la actitud del Ministerio, que ha sacado muy rápidamente una convocatoria. Nos están ofreciendo todo su apoyo, tanto el Ministerio como la Agencia de Evaluación de Medicamentos. Espero que, efectivamente, esto tenga una consecuencia en la apuesta de España por la investigación, que se ha visto tan denostada en la última década. Es cuestión de muchos años de no recibir la atención necesaria.

Ese cambio de actitud también se nota a pie de calle.

Ahora los españoles nos damos cuenta de que los científicos están teniendo un papel importante. Necesitamos el personal médico, por supuesto, pero los científicos también están ahí. Llevamos un mes trabajando sin saber lo que es un fin de semana ni un día de vacaciones. Es así como nos lo hemos tomado. Estamos aquí para resolver los grandes problemas de la humanidad y esta es una ocasión de demostrar nuestro esfuerzo y nuestro conocimiento como no lo he vivido en mi vida, en mis 40 años de profesión y en mis 30 años de trayectoria investigadora.

¿Se percibe el nivel de expectativa en la sociedad o es posible abstraerse?

Creo que la gente ha empezado a darse cuenta de que ahora, con el confinamiento, hemos llegado a una situación mejor. Se sabe la sensibilidad del virus a la temperatura. Es probable que en los próximos meses estemos relativamente tranquilos. Pero también existe el temor a que el problema vuelva a surgir en otoño. Las enfermedades infecciosas se combaten fundamentalmente con vacunas. Los tratamientos antivirales son muy bienvenidos, pero qué duda cabe de que, a largo plazo, lo que se busca es tener una vacuna para combatir todas las enfermedades infecciosas.

Llegará tarde o temprano. Usted no pierde la esperanza.

No hay que perder la esperanza. Creo que hay que mantenerse positivo. Mientras no exista la vacuna, cumplir a rajatabla, incluso más allá, las normas que nos da el Gobierno.


Fuente: ABC

Webinar

Oportunidades para la innovación del CDTI y EIT Health

26 de mayo 2020

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NANOMED Spain, en colaboración con el CDTI y EIT Health Spain, organiza esta jornada que tiene el objetivo de dar a conocer diferentes instrumentos de financiación de actividades empresariales en I+D+i a nivel nacional e internacional. 

La jornada, en la que se presentarán las diferentes iniciativas del CDTI y EIT Health existentes en el sector de la salud, estará enfocada a todas aquellas entidades nacionales con interés en conocer más sobre estas convocatorias.

También se explicarán las medidas extraordinarias tomadas frente a la COVID-19.

PROGRAMA

10:00h – 10:05h – Inauguración
Josep Samitier · Coordinador Científico de NANOMED Spain y Director del Institut de Bioenginyeria de Catalunya (IBEC).

10:05h – 11:00h – Novedades CDTI. Medidas CDTI para ayudar a las empresas afectadas por COVID-19. Convocatoria Misiones Ciencia e Innovación, y otras convocatorias abiertas. Juan Luis Romera, Gestor/asesor técnico del Dpto. de Promoción Institucional y Cooperación Territorial CDTI.

11:00h – 11:15h – Ruegos y preguntas.

11:15h – 11:45h – EIT Health: Apoyo a la Innovación. Javier Vega, Business Creation Project Manager EIT Health.

11:45h – 12:00h – Ruegos y preguntas.

INSCRIPCIÓN A LA JORNADA

Una vacuna de mRNA para evitar infecciones por SARS-CoV2

La búsqueda de soluciones para frenar el avance de la COVID19 ha movilizado a gran parte de los investigadores en todo el mundo, para la obtención de tratamientos para dicha enfermedad. Especialmente activos son los estudios  en el desarrollo de vacunas que la puedan prevenir. Estas vacunas tienen como objetivo exponer el cuerpo a un antígeno que no causará enfermedad, pero que generará anticuerpos que actuarán como sistema de defensa frente a posibles infecciones del virus. CoviNanoVax, un proyecto liderado por el Dr. Salvador Borrós y la Dra. Cristina Fornaguera del Departamento de Bioingeniería del centro universitario IQS (Universitat Ramon Llull), investiga el desarrollo de una vacuna de mRNA basada en un nuevo nanosistema, para la vacunación de la población sana en general. Este proyecto ha conseguido una financiación de 193.000 € dentro de la Convocatoria de proyectos de investigación sobre el SARS-CoV-2 y la COVID19 promovida por el Ministerio de Ciencia e Innovación y el Instituto de Salud Carlos III. En dicho proyecto, IQS contará con la colaboración de los expertos en síntesis de oligonucleótidos de la empresa Sylentis SL, que asesorarán en el diseño y síntesis del mRNA. También colaboran en el mismo los expertos en inmunobiología de la Fundación para la Gestión de la Investigación Biomédica de Cádiz, que serán los encargados de realizar las pruebas in vitro de la vacuna desarrollada.

El proyecto CoviNanoVax

Los investigadores han propuesto el uso de nanopartículas poliméricas (desarrolladas en el Grupo de IQS) como vectores de la vacuna. Dichas nanopartículas son una tecnología prometedora para la vectorización específica de compuestos activos a las células diana, de modo que, con una misma dosis de principio activo, se pueden aumentar los efectos terapéuticos, a la vez que se reducen los efectos secundarios, gracias a la modulación de la biodistribución natural del compuesto activo. En concreto, el Grupo de IQS ha desarrollado una biblioteca de diferentes polímeros pBAE (poli(beta-aminoésteres)) biocompatibles y biodegradables capaces de encapsular material genético [i] [ii]. Los investigadores cuentan además con gran experiencia previa en el desarrollo de nanosistemas poliméricos cargados de material genético, dirigidos selectivamente a las células dendríticas (DCs) [iii]. Fruto del conocimiento y de la experiencia de los investigadores de IQS surge la propuesta del proyecto CoviNanoVax, en el cual los nanosistemas se utilizarán como vacunas de la COVID19, mediante el encapsulamiento de un mRNA codificante para las proteínas antigénicas correspondientes a la proteína S de fusión con células humanas del SARS-CoV-2. Una vez inyectadas las nanopartículas en un paciente sano, estas se dirigirán selectivamente a las células dendríticas (DCs) y se producirá la expresión del antígeno y consecuente activación de las DCs específicas para este antígeno, hecho que generará inmunidad al paciente tratado. Al ser un mRNA codificante sólo de las proteínas antigénicas, y teniendo en cuenta que no estará presente la retrotranscriptasa viral, la seguridad de la vacuna será muy alta. Al mismo tiempo, dado que el mRNA es una macromolécula muy antigénica, provocará una potente respuesta inmune específica que generará anticuerpos específicos para inmunizar a personas sanas y protegerlas frente a futuras infecciones de SARS-CoV-2.
[i] Segovia, Acta Biomaterialia, 2014 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24406199
[ii]Dosta, Acta Biomaterialia, 2015 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25839122
[iii]Fornaguera, Adv Healthcare Mat, 2018 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29923337
Fuente: Instituto Químico de Sarrià (IQS)

Cómo manipular nanoluz en varias frecuencias

Científicos de la Universidad de Oviedo y el Centro de Investigación en Nanomateriales y Nanotecnología han descubierto un método para controlar la frecuencia de la luz en la nanoescala intercalando átomos de sodio en los llamados materiales de van der Waals. El avance se podría aplicar en tecnologías de la información y sensores biológicos de alta sensibilidad.

Fuente: Agencia Sinc
Las investigaciones con nanoluz (cien veces más pequeña que el grosor de un cabello humano) han tenido un desarrollo considerable en los últimos años gracias al uso de nanomateriales estructurados en láminas, como el grafeno, el nitruro de boro o el trióxido de molibdeno: los denominados materiales de van der Waals. Uno de los principales inconvenientes para las aplicaciones tecnológicas de esta nanoluz son los rangos limitados de frecuencia característicos de cada material, pero ahora un equipo internacional liderado por científicos de la Universidad de Oviedo y el Centro de Investigación en Nanomateriales y Nanotecnología (CINN-CSIC) han descubierto una posible solución. Los investigadores han encontrado un método eficaz para controlar la frecuencia de luz confinada en la escala nanométrica mediante la intercalación de átomos como el sodio en materiales de van der Waals. El hallazgo, publicado en la revista Nature Materials, permitirá avanzar en el desarrollo de tecnologías fotónicas compactas, como sensores biológicos de alta sensibilidad o tecnologías de la información y la comunicación en la nanoescala. En concreto, la nueva técnica permite extender el rango de frecuencias de trabajo de los llamados polaritones, un tipo de luz acoplada a vibraciones reticulares. Para ello se intercalan átomos alcalinos como el sodio, pero también otros como el calcio o el litio, en la estructura laminar del cristal de van der Waals pentaóxido de vanadio, permitiendo así modificar sus enlaces atómicos y consecuentemente sus propiedades ópticas. “Teniendo en cuenta la cantidad de átomos con potencial para ser intercalados y los materiales de los que disponemos, es muy posible que en poco tiempo consigamos excitar nanoluz en todo el espectro infrarrojo”, dice Pablo Alonso González, uno de los coautores de la Universidad de Oviedo.

Nuevas tecnologías de la información

“Este descubrimiento es muy importante desde el punto de vista tecnológico, ya que habilita la fabricación de dispositivos para futuras tecnologías de la información y la comunicación en la nanoescala”, añade Javier Martín Sánchez, otro de los investigadores. “Además, este trabajo también es muy relevante para otras áreas del conocimiento, como la biología (con nuevos sensores)”, apuntan otros dos coautores, Javier Taboada Gutiérrez y Gonzalo Álvarez Pérez, que concluyen: “La nanoluz interactúa fuertemente con moléculas a unas ciertas frecuencias en el infrarrojo que antes no podíamos alcanzar. Ahora podemos utilizar esta tecnología para detectar muchas otras moléculas”. En este estudio también han participado científicos de otros centros nacionales (DIPCCIC nanoGUNE y la Universidad del País Vasco) e internacionales (Academia de Ciencias de China, Universidad Case Western Reserve de EE UU, Instituto Tecnológico de Austria, Centro de Materiales de París y Universidad de Tokio).
Artículo de referencia: Javier Taboada-Gutiérrez, Gonzalo Álvarez-Pérez, Jiahua Duan, Weiliang Ma, Kyle Crowley, Iván Prieto, Andrei Bylinkin, Marta Autore, Halyna Volkova, Kenta Kimura, Tsuyoshi Kimura, M.-H. Berger, Shaojuan Li, Qiaoliang Bao, Xuan P. A. Gao, Ion Errea, Alexey Y. Nikitin, Rainer Hillenbrand, Javier Martín-Sánchez and Pablo Alonso-González. “Broad spectral tuning of ultra-low-loss polaritons in a van der Waals crystal by intercalation”. Nature Materials, 2020. DOI: 10.1038/s41563-020-0665-0. Fuentes: Agencia SINC y Universidad de Oviedo