Del 25 al 27 de febrero tendrá lugar el congreso internacional sobre nanomedicina
SAHMN 2026 (Self-Assembled Hybrid Materials in Nanomedicine: From Non-Viral Vectors to Cancer Therapy and Neurostimulation), organizado por
el Dr. Sergio Moya , investigador y líder del grupo en el centro de investigación CIC biomaGUNE.

El evento científico reunirá a expertos internacionales en ciencias de los materiales, química, biología, ingeniería biomédica y biofísica para compartir, en el Palacio Miramar, los últimos resultados de sus investigaciones con aplicaciones en biomedicina. «Se informará sobre los últimos avances en tecnologías de terapia génica y exploraremos cómo estas innovaciones pueden definir el futuro del tratamiento del cáncer», explicó Moya.
A lo largo de tres días se presentarán diversos proyectos de investigación entre los que destacan algunos centrados en el desarrollo de terapias contra el cáncer basadas en vectores génicos supramoleculares utilizando polímeros, terapias contra el cáncer basadas en bacterias modificadas con polímeros, neuroestimulación con nanomateriales y el desarrollo de sangre sintética con nanopartículas que contienen núcleos de hemoglobina.
Un enfoque revolucionario para el tratamiento del cáncer
En este contexto, se compartirán los resultados del proyecto SUPRO-GEN , centrado en el diseño de nuevos vectores génicos para terapias contra el cáncer. Este proyecto, liderado por el Dr. Moya, ha sido financiado con fondos europeos en el marco de la acción Marie Sklodowska Curie ‘RISE’ para el Intercambio de Personal de Investigación e Innovación, que tiene como objetivo fortalecer la colaboración intersectorial internacional en I+D+i mediante intercambios de personal de investigación e innovación entre organismos públicos y privados para abordar mejor los desafíos globales. El proyecto SUPRO-GEN, que ha tenido una duración de cuatro años y medio y ha implicado la colaboración entre diferentes universidades y centros de investigación en ocho países, buscaba diseñar “nuevos vectores poliméricos con baja toxicidad y alta eficacia para terapias génicas contra el cáncer y ofrecer una alternativa a los vectores virales utilizados rutinariamente en este tipo de terapia”, dijo el investigador de CIC biomaGUNE. “Estamos hablando de un enfoque revolucionario para el tratamiento del cáncer”.
Las terapias génicas implican detener o alterar la expresión de un gen específico y pueden emplearse en diversos tipos de cáncer. Para que las terapias génicas lleguen a las células y cumplan su función, deben insertarse en un tipo de vehículo que las proteja y las ayude a alcanzar su destino. En biología, estos vehículos se conocen como vectores.
Los más comunes son los vectores virales, que utilizan la cápside del virus. Si bien son muy eficaces, presentan algunas desventajas que obligan a seguir explorando alternativas. Por ejemplo, su capacidad de carga es limitada, son difíciles de producir a gran escala y pueden causar cambios genéticos indeseados.
Los vectores no virales, por otro lado, son menos eficaces para administrar terapia génica a las células, pero son más seguros, menos costosos de producir y ofrecen más opciones de modificación. En este sentido, el proyecto SUPRO-GEN ha supuesto un avance en el desarrollo de nuevos vectores utilizando diferentes materiales, cuyas propiedades se seguirán explorando.
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