Lifesome Therapeutics S.L. se convierte en el principal proveedor de nanopartículas en un proyecto internacional financiado por la “Ligue Contre le Cancer”

Lifesome Therapeutics S.L. se convierte en el principal proveedor de nanopartículas en un proyecto internacional financiado por la “Ligue Contre le Cancer”

Un total de 17 investigadores franceses utilizarán las nanopartículas de la empresa biotecnológica madrileña para reducir los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos actuales.

Enfrentarse a un diagnóstico de cáncer siempre es duro. Al impacto directo que la enfermedad tiene sobre la calidad de vida de los pacientes hay que sumarle en muchos casos los graves efectos secundarios que se asocian con las terapias anticancerígenas que se administran en la actualidad. Todos conocemos los efectos que la quimioterapia tiene sobre la caída del pelo, por ejemplo, pero este es solo un pequeño ejemplo de la larga lista de efectos secundarios que la quimioterapia convencional puede ocasionar. Náuseas, fatiga extrema, disminución de la calidad del sueño… Todo son problemas comúnmente asociadas a estas terapias. 

En Francia, un consorcio formado por 17 investigadores ha decidido unir fuerzas para atajar uno de los más graves a los que los pacientes se enfrentan diariamente: la neuropatía periférica. Se estima que hasta un 60% de los pacientes que reciben quimioterapia la desarrollan. La neuropatía periférica aparece cuando la quimioterapia comienza a debilitar las neuronas del paciente que están fuera del cerebro y de la médula espinal. Al principio se manifiesta como un ligero entumecimiento de las manos y los pies, pero rápidamente progresa hasta convertirse en dolor articular intenso. Los pacientes llegan a perder por completo su autonomía, convirtiendo en imposibles tareas tan cotidianas como abrocharse un botón, levantar pesos ligeros e incluso caminar. 

Este consorcio de 17 investigadores tiene claro que al paciente no solo hay que curarlo de su cáncer, sino asegurarle una calidad de vida óptima una vez complete su tratamiento. Por ello, ha centrado su investigación, financiada a través de la organización francesa “Ligue contre le cancer”, en buscar estrategias que permitan mejorar los fármacos actuales para volverlos más eficaces y seguros para el paciente. 

El consorcio ha encontrado en Lifesome Therapeutics S.L. un socio estratégico y fundamental. Esta empresa madrileña, fundada en 2022, produce y comercializa Ohmline, un compuesto que, en palabras de la Dra. Ana Bouchet (CEO y socia fundadora), “pretende revolucionar la industria de los vectores farmacológicos oncológicos”. Los investigadores de la compañía explican que un vector farmacológico es una especie de “pelota” de dimensiones nanométricas en la que pueden introducir medicamentos, de tal manera que estos quedan protegidos para que, tras su administración, lleguen intactos a su lugar de acción (en este caso, el tumor). “Ohmline añade una capa más a la industria de los vectores farmacológicos, pues es el único vector lipídico del mercado que tiene capacidad antitumoral intrínseca. Esto quiere decir que la ‘pelota’ de Ohmline por sí sola es capaz de frenar parcialmente el crecimiento tumoral en ensayos preclínicos de muchos tipos de cáncer diferentes”, explica la Dra. Bouchet.


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