Las nanopartículas inspiradas en el líquido pulmonar mejoran las terapias dirigidas al sistema respiratorio

Las nanopartículas inspiradas en el líquido pulmonar mejoran las terapias dirigidas al sistema respiratorio

Un equipo del CIC biomaGUNE ha logrado retener el 90% de un nanomedicamento antifibrótico en los pulmones de ratones, reduciendo así sus efectos secundarios.

El método de síntesis utilizado es simple, automatizado y reproducible, y abre nuevas vías para la encapsulación de fármacos y su uso en la terapia pulmonar inhalada.

Foto: CICBIOMAGUNE

El Centro CIC biomaGUNE para la Investigación Cooperativa en Biomateriales ha desarrollado nanopartículas de surfactante pulmonar (la mezcla de lípidos y proteínas que recubre los alvéolos y permite la respiración), encapsuladas en un fármaco utilizado para tratar la fibrosis pulmonar. Se ha demostrado que estas nanopartículas tienen una alta capacidad para permanecer atrapadas en el tejido afectado tras su administración por vía pulmonar. Esto permite reducir las dosis de medicación antifibrótica y, por lo tanto, disminuir los posibles efectos secundarios asociados a las terapias convencionales. Los ensayos realizados en ratones muestran un efecto terapéutico sobre la fibrosis pulmonar.

El estudio, publicado en la revista Advanced Healthcare Materials por el grupo de Biomarcadores Moleculares y Funcionales del CIC biomaGUNE, presenta un método de síntesis sencillo, automatizado y reproducible que garantiza una encapsulación eficaz del fármaco, una distribución adecuada según el tamaño de las partículas y una alta estabilidad mediante microfluídica, una técnica que permite gestionar fluidos a escala microscópica con gran precisión.

La fibrosis pulmonar es una enfermedad crónica relativamente común en la que el tejido pulmonar forma cicatrices de manera progresiva e incontrolada. Los factores de riesgo más frecuentes incluyen el tabaquismo, la exposición laboral al polvo y a sustancias químicas, la exposición a fármacos como la quimioterapia o la radioterapia, y enfermedades virales como la COVID-19. Este tejido engrosado y rígido impide que los pulmones funcionen correctamente, lo que dificulta progresivamente la respiración. El tratamiento convencional para la fibrosis pulmonar (administrado por vía oral) suele tener efectos adversos, por lo que existe un gran interés en mejorarlo.

Si bien la administración de fármacos por inhalación permite el tratamiento específico de los pulmones, su eficacia clínica suele verse limitada por la inflamación, la distribución desigual y las barreras fisiológicas. «Para reducir los efectos secundarios de los fármacos utilizados para tratar la fibrosis pulmonar, lo ideal es actuar directamente sobre el tejido afectado», explicó la Dra. Susana Carregal, investigadora del Instituto Ikerbasque. «La inhalación es una forma muy directa de administrar medicamentos a los pulmones. Sin embargo, dado que los pulmones están diseñados para protegerse de los patógenos inhalados, los mismos mecanismos que ayudan a defender el organismo también complican este tipo de administración por inhalación». 

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